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| El primero que llamó a la Virgen María con el título de "Auxiliadora" fue San Juan Crisóstomo, en Constantinopla, en el año 345, el dice: "Tú, María, eres auxilio potentísimo de Dios". Pero, en 1860, la Santísima Virgen se aparece a San Juan Bosco y le dice que quiere ser honrada con el título de "Auxiliadora". "La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana", dice san Juan Bosco. |
viernes, 24 de mayo de 2019
24 de mayo, María Auxiliadora.
domingo, 19 de mayo de 2019
“Tal como yo os he amado, así también amaos los unos a los otros”.

"Como era de esperar que los discípulos, al oír esas palabras y considerarse abandonados, fueran presa de la desesperación, Jesús les consuela proveyéndoles, para su defensa y protección, de la virtud que está en la raíz de todo bien, es decir, la caridad. Es como si dijera: «¿Os entristecéis porque yo me voy? Pues si os amáis los unos a los otros, seréis más fuertes». ¿Y por qué no lo dijo precisamente así? Porque les impartió una enseñanza mucho más útil: «Por el amor que os tengáis los unos a los otros reconocerán todos que sois discípulos míos». Con estas palabras da a entender que su grupo elegido no hubiera debido disolverse nunca, tras haber recibido de él este signo distintivo. El lo hizo nuevo del mismo modo que lo formuló. De hecho, precisó: «Como yo os he amado» [...]. Y dejando de lado cualquier alusión a los milagros que hubieran de realizar, dice que se les reconocerá por su caridad. ¿Sabéis por qué? Porque la caridad es el mayor signo que distingue a los santos: es la prueba segura e infalible de toda santidad. Es sobre todo con la caridad como todos conseguimos la salvación. Y en esto consiste principalmente ser discípulo suyo.
Precisamente gracias a la caridad os alabarán todos, al ver que imitáis mi amor. Los paganos, es verdad, no se conmueven tanto frente a los milagros como frente a la vida virtuosa. Y nada educa la virtud como la caridad. En efecto, los paganos llamarán con frecuencia «impostores» a los que obran milagros, pero nunca podrán encontrar nada criticable en una vida íntegra". (San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el evangelio de Juan, 57,3s).
Precisamente gracias a la caridad os alabarán todos, al ver que imitáis mi amor. Los paganos, es verdad, no se conmueven tanto frente a los milagros como frente a la vida virtuosa. Y nada educa la virtud como la caridad. En efecto, los paganos llamarán con frecuencia «impostores» a los que obran milagros, pero nunca podrán encontrar nada criticable en una vida íntegra". (San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el evangelio de Juan, 57,3s).
sábado, 18 de mayo de 2019
jueves, 16 de mayo de 2019
16 de mayo,San Simón Stock. Carmelita.


Es el santo a quién la Virgen entregó el Escapulario del Carmen.
Nació en el condado de Kenk (Inglaterra). Muy poco se sabe de su vida. Primero fue ermitaño y después ingresó en la Orden de los Carmelitas, cuando éstos llegaron a Inglaterra hacia el año 1242. Según otra tradición, fue uno de los cruzados y peregrinos que tomaron el hábito en el mismo Monte Carmelo, atraídos por la vida de oración que llevaban los solitarios que allí moraban. El capítulo general de los carmelitas, celebrado en Aysleford el año 1247, lo eligió prior general de la Orden, que rigió admirablemente. Pidió al papa Inocencio IV que confirmara la regla de la Orden, que la adaptaba a Occidente y la pasaba de ser puramente eremítica a ser orden mendicante consagrada al apostolado. Era muy devoto de la Virgen y acudiendo a Ella, según la tradición, pidiendo favoreciese la Orden, Ella le entregó el santo Escapulario el cual recibió de la de manos de la Virgen María en una aparición el privilegio del Escapulario del Carmen, tan querido por la piedad popular. Fundó conventos y murió en Burdeos (Francia) el 16 de mayo de 1265, donde se encuentra su sepultura en la iglesia catedral, allí comienza su culto que después se extendió a toda la Orden del Carmen.
lunes, 13 de mayo de 2019
Nuestra Señora de Fátima (13 de mayo)
"El 13 de Mayo de 1917, tres niños llamados Lucía de Jesús, Francisco y Jacinta, cuidaban un pequeño rebaño en Cova da Iría, parroquia de Fátima. A mediodía, después de haber rezado el rosario, vieron una “Señora más brillante que el sol” encima de una encina.
La Señora les dijo que es necesario rezar mucho y los invitó a volver a Cova da Iría los días 13 de los próximos 5 meses a la misma hora. Los niños así lo hicieron y en los días 13 de Junio, Julio, Septiembre y Octubre la Señora se volvió a aparecer. El 13 de agosto el alcalde no dejó a los niños acercarse al lugar, por lo que la Virgen se apareció el 19 de Agosto a unos 500 metros de allí.
En la última aparición del 13 de Octubre, la Virgen les dijo que era la “Señora del Rosario” y que hicieran allí una capilla en su honor. Las 70.000 personas presentes en el lugar observaron un gran signo: el sol giraba sobre sí mismo como si fuese una rueda de fuego, que fuera a precipitarse sobre la tierra. Muchos lo pudieron ver también en otros sitios.
Francisco Marto murió en 1919, a los 10 años. Jacinta Marco murió en 1920, a los 10 años. Lucía de Jesús se hizo carmelita descalza y murió en 2005, pocos días antes de cumplir 98 años. Los tres están sepultados en la basílica de Fátima...". P. Eduardo Sanz de Miguel, ocd.
domingo, 12 de mayo de 2019
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"Un pastorcico solo está penado,
ajeno de placer y de contento
y en su pastora puesto el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.
No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido,
aunque en el corazón está herido
mas llora por pensar que está olvidado;
Que sólo de pensar que está olvidado
de su bella pastora con gran pena
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.
Y dice el pastorcico: "¡Ay desdichado
de aquel que de mi amor a hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia
y el pecho por su amor muy lastimado!".
Y a cavo de un gran rato se a encumbrado
sobre un árbol do abrió sus brazos vellos
y muerto se a quedado asido dellos,
el pecho del amor muy lastimado".
San Juan de la Cruz.
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Domingo 4 de Pascua o del Buen Pastor.
"La segunda lectura de la Misa del cuarto domingo de Pascua dice: “El Cordero será su Pastor” (Ap 7,17). Es una afirmación sorprendente, que nos ayuda a comprender algo del misterio de Jesucristo.
Él es el Buen Pastor, que comprende los sufrimientos de las ovejas y entrega su vida por ellas, porque primero se ha hecho Él mismo oveja, porque conoce su situación desde dentro, porque ha cargado sobre sus espaldas el sufrimiento de sus compañeras. Por eso, la Carta a los Hebreos dice: “Precisamente porque nuestro Sumo Sacerdote fue sometido al sufrimiento y a la prueba, puede socorrer ahora a los que están bajo la prueba” (Heb 2,18).
En el Antiguo Testamento, encontramos la continua presencia de corderos en los momentos más significativos:
Antes del Éxodo, los israelitas sacrificaron un cordero y marcaron con su sangre las puertas de sus casas; el ángel exterminador pasó sobre Egipto, castigando a los culpables (los egipcios) y librando de la esclavitud a los inocentes (los israelitas).
En el Sinaí, cuando Dios entregó a Moisés las tablas de la Ley (los diez mandamientos), este sacrificó un cordero y derramó una parte de la sangre sobre el altar y otra sobre el pueblo. De esta manera, el pueblo y Dios quedaban unidos por la sangre del cordero. Cada año, la Pascua se renovaba con el sacrificio de un cordero por familia, cuya sangre era derramada sobre el altar del templo de Jerusalén.
Cada año también, al llegar la fiesta del Yom-Kipur o de la Expiación, un representante de cada familia colocaba su mano derecha sobre un cordero, confesando las culpas de su familia. Después de que todos habían hecho el mismo gesto, el cordero era abandonado en el desierto, con la confianza de que los pecados de los israelitas se irían con él.
En el Nuevo Testamento, san Juan bautista señaló a Jesús como “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Jn 1,29), haciendo referencia a lo que hemos visto del Antiguo. También el Apocalipsis habla de Jesús como “el Cordero que fue degollado, pero ahora está de pie sobre el trono” (Ap 5,6). Este Cordero inmaculado, que ha dado la vida por nosotros, es ahora “el gran Pastor de las ovejas” (Heb 13,20), “nuestro Pastor y Guardián” (1Pe 2,25), “el Supremo Pastor” (1Pe 5,4), que nos habla al corazón y nos dice: “No temas, mi pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha querido daros el Reino” (Lc 12,32).
Tradicionalmente, en este IV domingo de Pascua, o del Buen Pastor, se celebra una jornada de oración por los pastores de la Iglesia y por las vocaciones de especial consagración. Que el Señor nos conceda pastores según su corazón. Amén". P. Eduardo Sanz de Miguel, ocd.
jueves, 9 de mayo de 2019
El Dios de Juan de la Cruz.

«Comunícase Dios en esta interior unión al alma con tantas veras de amor, que no hay afición de madre que con tanta ternura acaricie a su hijo, ni amor de hermano ni amistad de amigo que se le compare. Porque aún llega a tanto la ternura y verdad de amor con que el inmenso Padre regala y engrandece a esta humilde y amorosa alma –¡oh cosa maravillosa y digna de todo pavor y admiración!–, que se sujeta a ella verdaderamente para la engrandecer, como si Él fuese su siervo y ella fuese su señor; y está tan solícito en la regalar, como si Él fuese su esclavo y ella fuese su Dios. ¡Tan profunda es la humildad y dulzura de Dios!» (Cántico Espiritual 27, 1).
martes, 7 de mayo de 2019
Pascua y Bautismo

"San Pablo presenta el bautismo de los cristianos como una participación en la muerte y resurrección de Cristo (cf. Rom 6,3-5). También dice que él murió por su Iglesia, para ofrecerle un baño de purificación que la capacite para convertirse en su esposa (cf. Ef 5,25-27).
En el judaísmo estaba prescrito un baño purificador previo al matrimonio. Esta práctica era también común en el helenismo. Los primeros cristianos hicieron abundante uso de esta costumbre para presentar el bautismo como una participación esponsal en la Pascua de Cristo.
Para ello unieron los textos que hemos citado de san Pablo con otros de san Juan, especialmente cuando dice que del costado de Cristo crucificado «manó sangre y agua» (Jn 19,34) y que «este es el que vino con sangre y con agua, Jesucristo» (1Jn 5,6).
En el agua que brota del costado de Cristo, los Padres de la Iglesia vieron el baño bautismal, purificación de la esposa para el matrimonio, y en la sangre vieron la participación en la eucaristía, banquete de bodas del Cordero y la Iglesia.
Es significativo que el libro del Apocalipsis afirme que los redimidos son «los que vienen de la gran tribulación y lavaron sus mantos en la sangre del Cordero» (Ap 7,14).
De hecho, los Padres unieron de tal manera la pasión de Cristo y la de los cristianos, que a la pasión de Cristo o de un discípulo suyo la llamaron «martyrion», y al relato que recoge el testimonio de un martirio lo llamaron «passio».
Además, unieron tan fuertemente el bautismo y la pasión de Cristo, que el martirio de los cristianos también era considerado bautismo, como podemos ver en este texto de Orígenes: «Si Dios me concediera ser lavado en mi sangre para recibir el segundo bautismo, habiendo aceptado la muerte por Cristo, me alejaría seguro de este mundo».
Durante las persecuciones, se relacionó el bautismo con la pasión de Cristo porque también se identificó su Pascua con su padecimiento. Esto cambió a partir del edicto de tolerancia religiosa, en que se subrayó la relación con la resurrección, tanto del bautismo como de la Pascua.
El bautismo siempre se hizo derivar de la Pascua de Cristo (tanto cuando era interpretada como «padecimiento» como cuando fue interpretada como «paso» de la muerte a la vida). Desde principios del siglo III se unieron de manera tan íntima que en muchos casos esta llegó a ser la única fecha en que se administraba". P. Eduardo Sanz de Miguel, ocd.
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